Todo inició con la Creación, cuándo Eva se comió la futa
prohibida. Desde ahí, nacieron los demás pecados; por la glotonería de la
posteriormente representada manzana.
Según la Pirámide de Necesidades de Maslow, la
alimentación forma parte de la base y que, pues, si no se come se muere. Pero,
cuando se hace por hacer, se convierte en pecado.
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Imagen: Representación de la Gula en El Infierno de
Hernando de La Cruz |
En la obra El Infierno de Hernando de la Cruz, la gula
está representada a la derecha del cuadro donde un ser de color negro con ojos
penetrantes le suministra lo que simula ser vino a un hombre que tiene una
especie de embudo por lo que le entra directamente al tracto digestivo,
indicando que no hay sentimiento de placer sino de ingerir por el simple hecho
de hacerlo.
A su vez, arriba y a la izquierda de la seccional
recortada se ve un cerdo, que es la representación para el cristianismo de la
gula.
Se puede visualizar, a su vez, que quién comete el pecado
de la gula es un hombre blanco, que medievalmente es el grueso de los
feligreses católicos. Y a quién comete este acto, un demonio negro ya le está carcomiendo.
Además de la representación del color rojo, que implica los actos carnales de
la fornicación y de la violencia.
La gula es evidenciada, en la obra de Hernando de la
Cruz, como un pecado matriz pues la misma Eva lo cometió.
La gula es, a su vez, un pecado con una interpretación clara:
comer demasiado es una especie de fornicación.